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¿Quién
no ha deseado siempre una mascota fácil de cuidar? El cobaya procede de Sudamérica y se ha adaptado perfectamente a convivir
con el hombre. Podemos encontrar cobayas de diversos colores, desde el
negro y el marrón hasta el blanco o incluso el tricolor. Su pelo puede variar también pues existen conejillos de Indias de pelo
corto, semilargo y con remolinos, y también con el pelo largo.
En comparación con otros roedores, como por ejemplo el hámster,
el cobaya siempre se alimenta sin problemas durante el día y su
longevidad lo convertirá en un compañero entrañable.
Otra de las ventajas de cara a otros miembros de la familia de roedores,
es que su reproducción es menos prolija, es decir, tienen menos
hijos. Su carácter, tranquilo y nada violento, hace de este animal
una mascota perfecta para la casa ya que, además, su domesticación
es muy sencilla y se puede conseguir que obedezca órdenes.
¿Dónde ubicar a nuestro nuevo amigo?
Cuando
tengamos que comprar la 'casa' de nuestra mascota, buscaremos una jaula
tipo conejera de dimensiones amplias, para que nuestro cobaya pueda campar
a sus anchas sin sentirse presionado por los barrotes. Siempre buscaremos
un espacio proporcional al tamaño del roedor para que éste
juegue en la jaula, por eso es importante que adquiramos una que cuente
con complementos tales como escaleras, ruedas o rampas. El ejercicio es
muy importante para que nuestra mascota roedora permanezca con una salud
de hierro ejercitando sus músculos diariamente.
En el suelo de esta jaula podemos extender sepiolita, que cambiaremos
habitualmente debido a las defecaciones. Dentro de la jaula, dispondremos
una pequeña cama donde nuestro cobaya pueda descansar por la noche,
pero siempre construida de material absorbente.
Una buena alimentación
Hoy
en día, gracias a la investigación nutricional, se han desarrollado
comidas y dietas especialmente creadas para cualquier tipo de especie
animal. Los cobayas, animales herbívoros, no son una excepción,
ya que podemos encontrar en tiendas especializadas preparados alimenticios
que equiparan los beneficios de una buena nutrición con los de
un aspecto y sabor atrayentes. La comida la colocaremos en un recipiente
de acero inoxidable. También podemos combinar estos productos secos,
como semillas y pienso, con fruta y verdura que trocearemos para que a
nuestra amigo le sea más fácil de digerir. Estos productos
deberán estar siempre frescos, lavados y secados para eliminar
cualquier producto químico y deberán ser puestos en la jaula
por el día.
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No podemos privar a nuestro roedor de una chuchería de vez en
cuando, como pipas sin sal de girasol, por ejemplo. Además el hecho
de pelar estas semillas entretiene a nuestro cobaya. Un buen complemento
alimenticio es el heno o la alfalfa que el cobaya usará para fabricar
su lecho y también para comer. El último detalle que no
debemos pasar por alto es la existencia de un bebedero con agua que cambiaremos
todos los días, eso sí, es mejor que el bebedero esté
fuera para que nuestro amigo no lo estropee con sus dientes de roedor.
La jaula deberá colocarse en un lugar de nuestra vivienda a resguardo
de la luz directa del sol.
Higiene y enfermedades: cuidados básicos
Siempre
manteniendo la precaución de evitar corrientes de aire, bañaremos
a nuestro conejillo de Indias una vez cada tres o cuatro meses. Es importante
que tengamos cuidado con la temperatura del agua: ni muy fría,
ni muy caliente. Podemos hacer uso de un champú neutro para que
su pelo luzca brillante tras secarlo, pero estaremos alerta permanentemente
para que no se le meta jabón en los ojos.
A la hora de secarlo, optaremos por una toalla de algodón suave,
nunca intentaremos hacerlo con un secador. Es bueno que cuando nuestro
cobaya aún no esté totalmente seco, lo coloquemos un rato
al sol, pero no demasiado. También procuraremos cepillarle el pelo para librarlo de polvo. Por último, si observamos pequeñas
legañas en sus ojos, podremos quitarlas con la ayuda de un bastoncillo
empapado en agua tibia.
La familia del cobaya aumenta
Si
tenemos pensado buscar una pareja a nuestro cobaya para el apareamiento
y la reproducción debemos tener en cuenta una serie de consejos
prácticos. La pareja puede convivir pacíficamente y sin problemas dentro del mismo habitáculo. El celo de la cobaya
hembra se produce cada 16 días y el embarazo es más posible
durante las doce primeras horas. El embarazo tiene una duración
aproximada de entre 60 y 75 días, tras los cuales los nuevos 'inquilinos' verán la luz.
Los bebés roedores de cobaya tienen dientes y pelo al nacer, incluso
tienen la capacidad de oír y ver. Un cobaya es capaz de comer alimentos
de carácter sólido desde el décimo día de
vida, pero es importante que continúe con la lactancia diez días más. Es muy probable que, en un breve espacio de tiempo, veamos
a los nuevos ocupantes de la jaula corretear en la misma puesto que, en
apenas tres meses, pueden pesar ya alrededor del medio kilo.
Redacción/Facilisimo.com
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