El hámster es una mascota silenciosa, que no ocupa mucho
espacio y que no requiere unas atenciones excesivas. Por ello, resulta ser uno
de los animales de compañía que más se adquieren en las tiendas especializadas.
Además, es un buen compañero de juegos para los niños porque
carece de agresividad. Lo difícil será elegir el ratón ideal de entre todas las
razas
que se venden en las tiendas de animales.
El más común es el dorado o sirio, del que suele derivar el
resto. También existen hámsters marrones, moteados o color crema. Entre los más
apreciados se encuentran el ratón albino y el negro, éste
último bastante difícil de encontrar. El hámster sirio es el más sencillo de
cuidar, por lo que es el más recomendable para primerizos o para niños.
Cuando vayas a comprarlo
Una vez en la tienda, habrá que poner atención al aspecto del ratón, que será
indicio de su
estado de salud. Un hámster sano ha de
moverse con agilidad y algo de nervio, siempre atento al
entorno. Su pelaje ha de ser esponjoso y uniforme, mientras que sus ojos deben
ser oscuros y brillantes.
Hay que rechazar a un hámster que reaccione de forma débil y se
muestre letárgico. Igualmente, desconfía de los ejemplares
delgados, con pelo enganchado al orificio anal o hecho bolas en el lomo.
Descarta aquellos que presenten cola húmeda, hinchazón o
impurezas en boca, patas, orejas o nariz y hocico excesivamente seco o
húmedo.
Es normal que algunos presenten ciertos bultos en las caderas o determinadas zonas pigmentadas. No obstante, puede tratarse de un tumor en el caso de que los bultos sean asimétricos o muy grandes.
Solo o en compañía
Los hámsters, aunque viven más felices en compañía de otros seres de su especie,
se adaptan fácilmente a la soledad. Aún así, es recomendable introducir
juguetesen la jaula, como, por ejemplo, una rueda, para que el roedor se
entretenga. Si finalmente se decide tener un único ejemplar, lo ideal es comprar
un
macho, puesto que son de
mejor carácter que
las hembras.
Si se opta por una
pareja, hay que ser consciente de los
inconvenientes: los roedores
se reproducen con mucha facilidad y, además, en muy poco tiempo. Por otra parte, durante la época de apareamiento
el macho corre peligro, por lo que será necesario mantenerlo alejado de la
hembra en una jaula aparte.
¿Macho o hembra?
Es muy importante
saber distinguir a un macho de una hembra, no
sólo por la diferencia de su temperamento, sino también por los problemas que
conllevaría elegir una pareja de macho y hembra, en lugar de dos machos. Para
distinguir un ratón macho de uno hembra existen dos fórmulas.
La primera de ellas es poco fiable porque es totalmente subjetiva. Radica en
observar la forma del macho que, visto desde detrás, será similar a una pera. La
segunda es más compleja pero más efectiva:
exploración genital.
Los machos tienen dos aberturas (ano y pene) y las hembras tres (papila
urinaria, ano y vagina).
Consejos y dolencias
La edad de un hámster es un factor determinante a la hora de comprarlo, debido a
su
corta esperanza de vida, unos tres años. Es preferible
llevarse a casa un ratón joven, cuánto más mejor. Resulta conveniente y fácil
conocer los signos que indican la edad de un roedor. En primer lugar, un hámster
joven debe caber
en la palma de la mano. Después, al mirar
detrás de sus orejas, que han de ser flexibles, se ha de observar
una
fina capa de pelo. Y por último, sus dientes han de ser finos, afilados
y muy blancos.
Una vez en casa, no te preocupes si el animal pasa la mayor parte del día
durmiendo, porque es lo común. Sin embargo, hay una serie de síntomas que pueden
derivar en enfermedades. Las secreciones de nariz u ojos nunca
son buenas señales, y lo mismo ocurre con la humedad de la
cola. Hay que avisar con urgencia al veterinario si el ratón presenta
costras de sangre en sus orejas, manchas en el vientre y pelaje
poco denso.
Imágenes: Sxc.hu