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Fuente: Vetpunta
El
gato es uno de los animales de compañía que utiliza más
señales corporales para comunicarse
con sus congéneres. Utiliza todo su cuerpo para comunicar en todo
momento su estado
de ánimo. Para saber concretamente cómo se encuentra nuestra
mascota, vamos a interpretar las distintas señales corporales atendiendo
a su estado de ánimo.
Los gatos que viven juntos en ocasiones se frotan mutuamente las cabezas
para demostrarse que tienen intenciones pacíficas. Los gatitos
jóvenes lo hacen a menudo, especialmente cuando se encuentran algo
excitados. Otra forma de ver que están contentos es fijarnos en
la posición de la cola, si la tienen vertical
y rígida significa que se alegra de vernos, es una señal
de bienvenida y algunas veces pueden poner la punta de la cola un poco
torcida.
Un gato confiado
Los
gatos tienen algunas formas muy curiosas de mostrarnos que se sienten
seguros y confiados a nuestro lado. Cuando veamos que se tumban delante
de nosotros y ruedan sobre su espalda mostrándonos su tripa, querrá
decir que se encuentran lo bastante seguros, ya que al exponerse
boca arriba no están preparados para defenderse de un
posible ataque, por eso lo hacen, porque no nos consideran un peligro.
Cuando un gato se roza contra las piernas de alguien le está mostrando
su afecto a esa persona y a la vez está dejándole impregnado
su olor; esto es una
forma de marcaje, ya que el gato es muy territorial, que utiliza para
identificar a esa persona como posesión suya. Este gesto también
lo hacen cuando hay más de un gato en la misma casa y se frotan
por las zonas que consideran como su territorio, así cuando el
otro animal las detecte sabrá que ya ese lugar pertenece a otro.
Es frecuente que junto a las marcas de feromonas -el olor que deja el
gato al frotarse- nos encontremos otras visuales, como son los arañazos.
Para solucionar esto, en el mercado hay productos como sprays o difusores
con enchufes que desprenden feromonas que actúan
como tranquilizantes y evitan el comportamiento compulsivo y el marcaje.
Señales de una buena adaptación
Un
gato bien adaptado a su entorno se mostrará siempre confiado, a
no ser que encuentre alguna novedad que descoloque su hábitat hogareño.
Son animales muy territoriales a la par que algo independientes,
de ahí que sean bastante sensibles a los cambios de su alrededor
y les cueste algo más que a otras mascotas acomodarse en el nuevo
lugar. Debemos tener en cuenta que si el gato es adulto le podemos
ocasionar algún que otro problema de conducta, si es todavía
un gatito pequeño deberemos hacerle ver que los cambios van a ser
normales, conservando sus juguetes y proporcionándoles lugares
cálidos y silenciosos en el nuevo hogar.
Otra señal que el gato nos puede mostrar cuando se encuentra confiado
se encuentra en su cara. Si tiene las orejas hacia delante,
los ojos levemente entornados y los bigotes hacia los costados, entonces
es que está tranquilo. A veces echa las orejas un poco hacia los
lados, en este caso es porque, aunque parezca que está en reposo,
está atento por si surge alguna amenaza, de ahí que mueva
las orejas hacia donde perciba algún sonido. Otro rasgo importante
es el movimiento de la cola. Cuando está relajado
el gato, no moverá su cola, caso contrario al de los perros.
También
utilizan sonidos para expresar su estado de ánimo.
En el caso de sentirse relajados suelen emitir un pequeño ronroneo,
es más bien como un ronquido suave, como si quisieran emitir el
sonido que se produce al pronunciar la letra “R”. Con este
sonido, sabremos que el gato se encuentra totalmente a gusto. Hay veces
que los gatos nos quieren pedir cosas, como que le llenemos el bebedero
o el comedero e, incluso, hay gatos tan pulcros que hacen llamadas de
atención a sus dueños para que les limpien la arena de sus
cajas y utilizan el ronroneo como llamada de atención, utilizando
un sonido ínfimo.
Un gato enfadado
Un
gato molesto y enfadado puede aparecer de distintas formas atendiendo
a la importancia de la amenaza. Una posibilidad es que se encuentre ante
otro animal o cualquier intruso. Entonces, en caso de sentirse
amenazado, el gato puede adoptar algunas posiciones
de defensa como, por ejemplo, agazapándose, colocando las patas
flexionadas para estar preparado para entrar en acción si fuese
necesario. Otra forma de expresar que se encuentra amenazado es la de
arquear el lomo y erizar el pelo desde el cuello hasta la cola. Esto lo
hace para parecer más grande ante su adversario, incluso puede
emitir un bufido con la boca entreabierta y enseñando los dientes
como señal auditiva para dejar claro que no se deja intimidar.
Cuando un gato se siente inseguro y espera la respuesta
del otro animal, da pequeños pasos de forma muy lenta y silenciosa
hasta llegar a un lugar en el que, si fuese necesario, le sea fácil
ponerse a salvo. Cuando un gato se siente molesto, sólo
tenemos que mirar su cola: si ésta se mueve de un lado a otro dando
coletazos y sacudidas bruscas, significará que se está enfadando
y que quiere que le dejen tranquilo. Otra expresión de enfado en
el gato se manifiesta en la posición que adoptan sus orejas, así
que si está mosqueado tendrá las orejas aplastadas y hacia
los lados.
Un gato curioso
Hay
casos en los que nuestro gato se encuentra en una posición
exploradora, entonces se queda quieto, con las orejas hacia los
lados y con los bigotes estirados, así capta todo lo que sucede
a su alrededor con más precisión. Los bigotes para los gatos
son como grandes antenas que le proporcionan información extra.
Además, le son imprescindibles para medir las distancias porque
son sensores muy potentes. Ésta es una de las razones por la que
nunca se le debe cortar los bigotes al gato.
Otra forma de saber si está curioseando, será mirar nuevamente
su cola, ya que la llevará estirada y con la punta hacia un lado
si está tanteando un lugar, aunque también, puede significar
que está interesado en algo.
Otros gestos de los gatos
Un gesto al cual le dedican su tiempo varias veces al día,
es el hecho de lavarse, como por ejemplo, antes de dormir
y después de una actividad desenfrenada por la casa. El gato busca
un lugar tranquilo, lejos de cualquier interrupción, y se acicala
cuidadosamente todo su cuerpo dejándolo totalmente limpio antes
de descansar o comenzar con otra de sus actividades. Cuando un gato se
limpia es un signo de que se está relajando, aunque también
debemos observar si lo hace con mucha frecuencia, ya que significará
que en el lugar donde normalmente se encuentra nuestra mascota hace mucho
calor. Cuando se lamen, humedecen su piel y, de esta forma, se refrescan.
Los gatos, al igual que las personas, también necesitan dejar
a un lado el estrés. Nuestra mascota tiene una forma muy
peculiar de relajarse después de una actividad frenética:
para descargar toda esa energía, el gato utiliza objetos en posición
vertical para apoyarse en ellos y clavar sus uñas repetidamente,
como pueden ser, un árbol, la esquina de un sofá o la de
un mueble. Este gesto hace que consiga relajarse a la vez que activa su
circulación sanguínea y tonifica todo su cuerpo
gracias al estiramiento al que se somete con este ejercicio.
Es importante que el gato cuente con un rascador o similar para que no
se desahogue con algunos de nuestros enseres. Para ello podemos encontrar
en cualquier tienda de animales productos específicos o bien fabricar
algunos nosotros mismos como, por ejemplo, un palo de madera o un felpudo
viejo.
Por Vetpunta.com
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