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El
caballo siempre ha sido el símbolo de la elegancia. Con su suave
trote y la forma de ondear sus crines, capta nuestra atención sin
que nos demos cuenta. No sólo es uno de los animales más
bonitos, sino que además es uno de los más caros y complicados
de cuidar. Pero el Berberisco, de entre todos ellos, es uno de los más
distinguidos y, además, tiene muchas cualidades que harán
que te encapriches de él sin dudarlo ni un segundo.
Son muchos los equinos que descienden de él; por ejemplo, el andaluz,
típico de la Península Ibérica. Ello se debe a su
antigüedad y uno de los motivos por el que se ha querido mezclar
con otras razas es para que no desaparezca, ya que está en peligro
de extinción.
Un origen "casi" claro
Respecto a su procedencia, aunque no todos los expertos coinciden, finalmente
se puede concluir que su origen se sitúa en el Norte de África,
concretamente en Marruecos. De hecho, su nombre procede de la palabra
“bereber”, que se utilizaba para designar a los primeros habitantes
del territorio marroquí, quienes utilizaban estos caballos para
desplazarse.
La
raza berberisca era muy apreciada por los antiguos conquistadores musulmanes,
que invadieron España y Francia. Además, se dice que el
sultán de Marruecos le regaló unos berberiscos a la reina
Victoria de Inglaterra en 1850. Todos los años se celebra en Marruecos
una fiesta con jinetes montados en estos caballos en recuerdo de sus valientes
antepasados musulmanes. Incluso los ingleses los usaron para sus carreras.
Sus maravillosas cualidades
Por sus largas travesías a lo largo de los inmensos desiertos africanos
y debido a las temperaturas que han soportado, hablamos de caballos muy
resistentes, robustos y fibrosos. Siempre han tenido fama de ser insensibles
al calor y también son muy conocidos por su aguante en ayunas.
Además, son muy dóciles y tranquilos y, por ello, se utilizan
mucho como caballo de paseo.
Al
haber salido de un cruce con un caballo Árabe, sus rasgos físicos
se han suavizado un poco, pero pese a todo, podemos hablar de un animal
con un perfil convexo, fuerte y un cuello muy potente. Su hocico es muy
ancho y sus espaldas son planas. Se caracteriza por un cráneo muy
estrecho, signo antigüedad.
Con respecto a sus extremidades, nuestro amigo disfruta de unas patas
delgadas, pero no por ello débiles, y se caracteriza por tener
unos pies muy estrechos. Estas cualidades le permiten alcanzar una gran
velocidad en el trote y el galope. Aunque su musculatura es muy fuerte,
su cuerpo es muy cortito.
Más detalles que le hacen especial
Como
ya hemos apuntado anteriormente, su cuerpo reducido, pero, además,
tiene una grupa muy pronunciada. Ofrece una gran profundidad en el lugar
donde va situada la cincha, es decir, en la cinchera. En cuanto a la crin,
es muy larga y áspera, al igual que el pelo de la cola, y tiene
mucha espesura.
El pelaje o la capa del Berberisco es muy variado desde que fue cruzado
con el Árabe. Anteriormente sus colores característicos
eran el zaino (castaño), zaino oscuro y negro, pero a partir de
la mezcla con otras razas, su color general es el tordillo (pelaje con
mezcla del color negro y blanco). Para finalizar con sus características,
apuntamos que su alzada oscila entre los 145 y 155 cm.
Cuida sus extremidades
Las patas de los animales hay que saber cuidarlas, porque son muy finas
en comparación con su cuerpo y el peso que soporta, además
de tener que cargar con un jinete y hacer largos recorridos. No sería
la primera vez que se aconsejara cuidar los cascos al caballo porque,
de lo contrario, las posibilidades de que resulten dañados, aumenta.
Para que no sufra en esta zona tan importante, se aconseja colocar una
herradura, pero es preciso saber en qué caballos hacerlo, porque
no es beneficiosa para todos.
Como nuestro amigo no necesita herraduras por la dureza de sus cascos,
debemos prestarles mucha atención. Para ello, es necesario que
evalúes el suelo por el que se mueve tu mascota, porque unos producen
un mayor desgaste que otros. Un factor importante para que se desplace
con total tranquilidad es el estado de la suela. Hemos de cuidarla mucho
porque es muy fina y se desgasta muy pronto. La ranilla, es decir, la
parte antideslizante y amortiguadora del casco, que permite que el caballo
no tenga traspiés, hay que mantenerla siempre limpia para que el
casco se pueda extender y contraer sin problemas.
Fuentes: Razas-caballos.todocaballos.com;
Verdecountry.com
Imágenes: Corceles.com
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